Cristina Fernández de Kirchner volvió a hablar sobre su futuro político y dejó abierta la posibilidad de competir nuevamente por la Presidencia en 2027. En una entrevista con el diario estadounidense The Washington Post, la exmandataria cuestionó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei, analizó el escenario internacional y aseguró que la historia política no avanza en línea recta. “La gente siempre regresa”, sostuvo.
Desde su departamento de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria tras ser condenada a seis años de prisión e inhabilitada de por vida para ejercer cargos públicos en la causa Vialidad, la titular del Partido Justicialista recibió al medio internacional en lo que fue su primera entrevista con un diario extranjero desde que quedó firme su condena.
Uno de los ejes de la conversación fue la situación política argentina y el crecimiento de las fuerzas de derecha en la región. Kirchner apuntó especialmente contra Donald Trump, aliado internacional de Milei, y sostuvo que las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos podrían marcar un retroceso para el mandatario republicano y su espacio político. Según planteó, ese resultado podría abrir una nueva etapa para los movimientos progresistas.
En el plano local, la expresidenta reconoció que el peronismo tuvo responsabilidad en su derrota electoral de 2023. En ese sentido, mencionó el deterioro económico registrado durante la gestión de Alberto Fernández, de la que fue vicepresidenta, con una inflación anual del 211% y una pobreza cercana al 40%. También cuestionó el impacto que tuvo sobre el empleo la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades para sostener los ingresos familiares.
Sin embargo, Kirchner consideró que el gobierno de Milei tampoco logró resolver los problemas cotidianos de la población. Si bien reconoció que la administración libertaria consiguió reducir la inflación, advirtió sobre el aumento de la pobreza, el desempleo y las dificultades de los hogares para llegar a fin de mes. “Muchos argentinos están frustrados porque sus vidas no han mejorado”, afirmó.
Otro de los capítulos centrales de la entrevista estuvo relacionado con su situación judicial. Junto a su abogado, Rafael Valim, la exmandataria presentó un planteo ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas para que revise su condena. La presentación sostiene que durante el proceso se vulneraron garantías judiciales y derechos fundamentales, además de cuestionar que se le atribuyeran responsabilidades por decisiones de otros funcionarios.
La estrategia apunta principalmente a recuperar sus derechos políticos y revertir la inhabilitación para ejercer cargos públicos. El organismo internacional puede determinar si existieron vulneraciones a los derechos humanos, aunque no tiene facultades para anular directamente las sentencias de los tribunales argentinos. Valim, quien también intervino en la defensa internacional de Luiz Inácio Lula da Silva, consideró que una eventual resolución favorable podría tener repercusiones en el escenario político argentino.
Consultada sobre una eventual candidatura presidencial en 2027, Kirchner no cerró la puerta. “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”, respondió. La definición aparece en un contexto en el que el peronismo todavía no logró ordenar una estrategia común para enfrentar una eventual reelección de Milei.
Mientras tanto, la exmandataria mantiene una rutina limitada por las condiciones de su prisión domiciliaria, con restricciones para recibir visitas y desarrollar actividades fuera de su departamento. Aun así, conserva la conducción del Partido Justicialista y sostiene su presencia en la discusión política a través de intervenciones públicas y encuentros con dirigentes y militantes.
Hacia el final de la entrevista, Kirchner planteó que el desafío del progresismo no consiste solamente en recuperar el poder, sino también en construir una propuesta que responda a las demandas económicas y sociales que impulsaron el crecimiento de las nuevas derechas. “¿Es posible gobernar racionalmente una sociedad en la que el 50 por ciento piensa que el otro 50 por ciento debe desaparecer?”, reflexionó.
FUENTE: La Tecla