La senadora libertaria Patricia Bullrich y el expresidente Mauricio Macri compartieron ayer una ceremonia de entrega de premios en la Bolsa de Comercio y pusieron, una vez más, en alerta a la Casa Rosada.
La legisladora y el exmandatario acompañaron la 21ª edición del reconocimiento a las mayores empresas del país organizado por la editorial de Jorge Fontevecchia y volvieron a alentar los rumores de la posibilidad de una nueva confluencia política.
Ambos coinciden en sus movimientos pendulantes frente al Gobierno, reclamaron la salida de Manuel Adorni, criticaron la falta de institucionalidad, y advirtieron que con el orden macroeconómico no alcanza para que los efectos del plan de Gobierno mejoren la calidad de vida de los argentinos.
“Qué lindo sería que lleguemos finalmente a establecer reglas de juego transparentes, claras, que favorezcan la competencia y que el empresario se concentre solamente en ver cómo es más productivo, más competitivo, cómo crece”, fue el reclamo de Macri anoche ante el círculo rojo. Y acto seguido, advirtió que todavía se necesita “más institucionalidad” y “más infraestructura”.
Que las dos figuras del PRO, su actual jefe y la excandidata presidencial, coincidieran en un salón de empresarios, en plena tensión con el oficialismo, no pasó inadvertido en Balcarce 50. Allí la desconfianza hacia Bullrich ya es un dato de la política cotidiana.
La jefa del bloque libertario se encargó de marcar distancia de varias decisiones del Gobierno, y Karina Milei guarda profunda desconfianza hacia ella por esos movimientos. La mesa política de los martes, que el oficialismo repite en la Casa Rosada, volvió a ser el termómetro de esa relación tóxica.
Desde el entorno del expresidente admiten que Macri retomó el contacto con Bullrich vía WhatsApp luego del encuentro entre ambos a fines de abril en Parque Norte en la cena anual de la Fundación Libertad. A partir de ese evento, las críticas de la exministra a la gestión de Milei fueron en aumento.
FUENTE: Ámbito.