Empleados nucleados en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ingresaron por la fuerza, este jueves, a la sede central de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA/ex-IOSFA), situada en la calle Paso al 500, en el barrio porteño de Balvanera.
Fuentes de ATE indicaron que ingresaron efectivos de la Policía a la reunión que mantenían los gremialistas con las autoridades y "armaron una causa": "Están diciendo que podrían sacarlos esposados a los dirigentes", informaron desde el sindicato.
El motivo que impulsó la protesta fue el posible despido de unos 600 empleados en todo el país: “Reventaron la obra social y la fundieron”, aseguró el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar.
"Cuando llegaron había un superávit de $25.000 millones y ahora hay una deuda de más de $500.000 millones. ¿Qué hicieron con la guita? Se la robaron toda. Hoy se escondieron en el baño de una oficina. ¿En serio ustedes van a ser los que van a defender las Malvinas?", cuestionó el gremialista.
En ese marco, el administrador de la obra social de los militares, el coronel retirado Ariel Guzmán, renunció a su cargo, un día después de reunirse con el ministro de Defensa, Carlos Presti.
A raíz de un complejo diseño administrativo fijado por la actual gestión de Presti, Guzmán tenía a su cargo la administración de la liquidación del antiguo Instituto Obra Social de las Fuerzas Armadas (Iosfa), mientras avanza -aún en una etapa incipiente- la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA). Mientras la nueva estructura -OSFA- recibe los aportes de los afiliados, la antigua Iosfa mantiene una deuda de $213.000 millones con prestadores de todo el país.
FUENTE: NA / La Nación.