En el marco del “Seminario Regional UE sobre sanidad animal y trazabilidad”, funcionarios argentinos y europeos coincidieron en que fortalecer las pautas sanitarias bilaterales y cerrar un acuerdo de regionalización -que todavía no existe entre ambos bloques- es clave para traducir el pacto de libre comercio en un intercambio de bienes más fluido y menos vulnerable a brotes localizados de enfermedades, como fue recientemente la gripe aviar.
El seminario forma parte del BTSF, una propuesta de formación de la Comisión Europea cuyas siglas responden al nombre de Better Training for Safer Food. Se trata de una iniciativa interna de la Comisión Europea creada a mediados de la década de 2000.
En el seminario participan representantes de Argentina, Paraguay, Chile y Uruguay. También se sumaron tres expertas en la temática que visitan el país, provenientes de España y Portugal.
De la apertura del encuentro participaron la presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Beatriz “Pilu” Giraudo, el Embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Hoeg; y el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta. Por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea, asistió el inspector Asier Pagazaurtundua.
Los funcionarios pusieron el acento en las expectativas generadas en torno a demandas irresueltas que polarizaron la discusión, como el Reglamento sobre productos libres de deforestación (2023/1115), las cláusulas de salvaguardia agrícola para productos sensibles y las llamadas “cláusulas espejo”.
En ese sentido, la titular del SENASA, se refirió a la regionalización y aseguró que “las enfermedades no reconocen fronteras ni límites geográficos”, y consideró que “el desafío pasa por gestionar los brotes de forma focalizada sin frenar el comercio en las zonas libres de riesgo”.
Respecto de las necesidades de la Argentina para avanzar en esa dirección, el auditor comunitario aseguró que “hay un diálogo permanente con el SENASA”, respecto a ese tema.
La Unión Europea tiene varios acuerdos de estas características con diferentes países, pero en la caso de la Argentina, al menos por ahora no existe. El ejemplo más concreto se dio con la reciente aparición de un brote de gripe aviar en una zona del país, puede frenar las exportaciones del todo el país.
Consultado el inspector de Sanidad de la Comisión europea respecto de su evaluación sobre el sistema de trazabilidad de Argentina Pagazaurtundua destacó que “·En la última auditoría se hizo en 2024, fue una de las pocas auditorias en las que no hubo ningún tipo de recomendación, una cosa que no suele ocurrir”.
·Con respecto a lo nueva legislación que s viene respecto del uso de los antimicrobiales, el auditor comunitario agregó que “todos los peías que exportan a la Unión Europea van a tener que estudiar con detalle los requerimientos que eso exige para poder cumplimentar y certificar el no uso de antimicroibiales y el uso de los terapéuticos”, cerró el funcionario comunitario.
Respecto de si la Argentina está cumpliendo con esos estándares y las exigencias del UE, Giraudo explicó que “El resultado de esa auditoria marca muy bien el papel que asumió el SENASA que se actualiza respecto de las exigencias de estos mercados que cada vez son más complejos y rigurosos”.
Al respecto la titular del SENASA destacó la necesidad de “tener la trazabilidad de productos como los antimicroibianos, pero también pueden ser los productos veterinarios como los psicotrópicos o los de regulación del crecimiento (de los animales), sobre los que queremos tener la certeza de la trazabilidad , sistema por el que se traza al principio activo y/o a la formulación y si se trata de un principio activo que ingresa al país, o que ingresa el formulado y, también tenemos la trazabilidad de la comercialización dentro del país”.
FUENTE: Noticias Agropecuarias.