El complejo momento económico por el que atraviesa el país desde hace ya varios años y que pareciera no mostrar signos de repunte, salvo en sectores muy específicos, también se siente con fuerza en Trenque Lauquen.
Así lo refleja un relevamiento realizado por el diario La Opinión entre representantes del comercio local.
INDUMENTARIA. Agustín Martínez, un conocido comerciante titular de una tienda de ropa, también compartió su visión sobre lo que está pasando el sector al que pertenece. “Está muy tranquilo el movimiento comercial. A veces en la mañana tenemos, con suerte, dos o tres personas que pueden ingresar, lo que no quiere decir que luego se concreten en ventas”, dijo.
Y agregó: “Justamente, un proveedor mío que es de Buenos Aires me comentó que está muy preocupado por la situación de ellos y me preguntó cómo estaba el comercio minorista y le comenté esto mismo, el movimiento está muy tranquilo y tampoco hay movimiento en el centro, donde no se ve gente circulando. Los comerciantes charlamos entre nosotros y estamos todos en la misma situación”.
“Para nosotros esta temporada de primavera-verano que está por arrancar teóricamente es nuestra época fuerte porque trabajamos con eventos, con alquileres y venta de trajes. Yo soy optimista, pero hasta cierto punto porque ya los tickets de venta han bajado muchísimo, entonces pienso que si hay movimiento va a haber muy chico y creo que después de diciembre, en los meses de enero, febrero, marzo y abril, volverá a caer lamentablemente. Hoy cada vez son menores los meses fuertes”, analizó.
ZAPATERÍA. Martín Bidart, quien se dedica a la venta de calzados desde hace varios años en su comercio, explicó: “Respecto del año pasado, en pares vendí casi igual, lo que me fue aumentando fueron los gastos fijos, entonces me debería haber aumentado también la venta para compensar esos gastos. En sí vendí lo mismo, en algún mes un poquito menos, como febrero y agosto”.
No obstante este panorama, comentó que “no anda mucha gente y la que anda, compra”. “Nosotros hicimos una feria hace poquito con precios buenos y nos fue muy bien. Cuando hay precios buenos y mercadería de calidad, la gente compra. Incluso la hice a fin de mes y se trabajó muy bien, la gente busca eso: precio y calidad. Lo que falta es el flujo de gente en el negocio que se pasó mayormente a lo on line, donde también se vende. Pienso que quienes no venden on line, a no ser que sea un rubro muy especial, van a ir perdiendo ventas”.
LIBRERÍAS. Diego Tiseira, titular de una librería, comentó, en primer lugar: “Las librerías independientes atravesamos unos meses de mucha incertidumbre por la amenaza que significó el intento del Gobierno nacional por impulsar la derogación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera que implicaba un riesgo concreto para todas las librerías del país”.
Y explicó que “la Ley fija un precio único y regulado que hace que un libro tenga el mismo valor en cualquier lugar del país y en cualquier plataforma. Y con la derogación de la Ley iba a pasar que plataformas como Amazon o Mercado Libre, shopings, supermercados e hipermercados iban a hacer descuentos en algunos títulos, incluso yendo a pérdida, porque la facturación que tienen en sus espacios con respecto a los libros es mínima y podrían hacerlo con el fin de eliminar la competencia. Y una vez que las librerías independientes empiecen a cerrar sus persianas esos descuentos dejarán de existir”.
“El riesgo es que, además de la cuestión económica, iba a impactar sobre la bibliodiversidad, porque el catálogo lo iba a decidir una plataforma e iba a quedar acotado a lo que quiera esa plataforma manejada por gente que no sabe de libros. El alivio fue que el Gobierno dio marcha atrás por un reclamo muy fuerte de todo el sector librero tanto por parte de librerías, editoriales, distribuidoras y, sobre todo, por la fuerte resistencia que hicieron las cámaras del libro como la CALI (Cámara Argentina de Librerías Independientes)”, afirmó.
Respecto del panorama actual, Tiseira comentó que “la situación es complicada para todas las librerías en general. Hubo una caída de ventas del 20% en el último año y un acumulado del 35% en los últimos dos años”. “Nosotros podemos decir que esta librería atraviesa un buen momento pese a la crisis económica, pero podríamos estar muchísimo mejor con otro contexto económico y político. Hoy se nota que la gente que hace tres o cuatro años compraba cuatro o cinco libros por mes, hoy compra uno y pregunta cuáles son los días que trabajamos con promociones”, contó.
PANADERÍAS. El sector panadero no atraviesa un buen momento y así lo afirmaron muchos referentes de la actividad quienes señalan que el consumo ha caído considerablemente en los últimos meses e, incluso, se nota que el movimiento es cada vez menor.
“Estamos trabajando prácticamente a la mitad de lo que se laburaba el año pasado, que también fue un año muy malo”, explicó a este medio un referente de la actividad.
FUENTE: La Opinión.