El jefe del Servicio de Salud Mental y Psiquiatría del Hospital Municipal de Trenque Lauquen, Juan Chirolías, analizó el escenario actual de la salud mental y advirtió sobre el incremento de las situaciones vinculadas a los suicidios y los intentos de suicidio, especialmente en un contexto social atravesado por crisis, frustraciones y aislamiento.
Chirolías explicó que los períodos de crisis suelen estar acompañados por un aumento de estas problemáticas y recordó que, luego de un fuerte pico registrado en 2001, hubo una desaceleración y una estabilización entre 2020 y 2023, mientras que actualmente se observa nuevamente un incremento, en una entrevista con LA 96.5.
El especialista remarcó que no existe una única causa que explique estas situaciones. Entre los factores que pueden intervenir mencionó las dificultades económicas, las cuestiones personales, la fragilidad de la identidad, las frustraciones, el aislamiento, la conflictividad familiar, las redes sociales y el consumo problemático de sustancias.
En ese sentido, también planteó que el concepto de consumo problemático debe ser entendido de manera amplia. Además del alcohol y las drogas, señaló el consumo excesivo de tecnología como un fenómeno que puede favorecer el aislamiento y debilitar los vínculos sociales y familiares.
Según explicó, los consumos pueden generar mayor impulsividad, dificultades para tolerar la espera y un incremento de la frustración, potenciando situaciones que ya resultan complejas.
Detectar señales
Frente a situaciones de sufrimiento emocional, Chirolías consideró fundamental la detección temprana. Señaló que una depresión debe ser tratada y que, cuando existe un consumo problemático, es necesario reconocerlo y abordar también las causas que llevaron a esa situación, en lugar de esperar a que aparezcan consecuencias más graves.
El especialista puso especial énfasis en el ámbito familiar. “Hay que reducir el silencio en nuestras casas”, sostuvo al remarcar que preguntar qué le ocurre a una persona que atraviesa un momento difícil puede ser una herramienta fundamental. También llamó a prestar atención a señales como la angustia, la preocupación, la frustración, la irritabilidad o los cambios de comportamiento.
Para Chirolías, además, es necesario construir “redes humanas” que permitan combatir el aislamiento. En ese punto, destacó el papel que pueden cumplir las escuelas, donde docentes y compañeros pueden advertir cambios en un joven y ofrecer acompañamiento, aunque no sean quienes deban brindar la atención profesional.
Espacios de contención
Uno de los conceptos centrales de la entrevista fue la importancia de los clubes y de los espacios de pertenencia. Chirolías sostuvo que las instituciones deportivas tienen un papel fundamental en comunidades como Trenque Lauquen porque permiten generar vínculos cercanos y redes de acompañamiento.
También destacó el aporte de los espacios culturales, artísticos y religiosos, y propuso impulsar ámbitos intergeneracionales que favorezcan la participación comunitaria.
El médico puso como ejemplo el trabajo cotidiano de entrenadores, profesores y colaboradores de los clubes, quienes muchas veces conocen las dificultades que atraviesan los jóvenes y pueden advertir situaciones que requieren atención.
“Los clubes son para mí el lugar de cercanía más importante de una sociedad”, sostuvo, al remarcar que allí se construyen pertenencia, vínculos y redes de contención.
Redes sociales
Consultado por las dificultades que atraviesan actualmente los adolescentes, Chirolías señaló que los jóvenes siempre tuvieron formas de diferenciarse y construir su identidad, aunque consideró que las redes sociales modificaron profundamente ese proceso.
En su análisis, actualmente existe una fuerte presión social vinculada con la exposición, la apariencia, la cantidad de seguidores y la necesidad de ser reconocido. Esta dinámica puede incrementar la presión sobre los adolescentes y profundizar problemas vinculados con la identidad y la autoestima.
Sin embargo, aclaró que expresiones propias de cada generación no constituyen por sí mismas un problema. Lo importante, sostuvo, es que los jóvenes puedan construir un proyecto de vida, contar con vínculos familiares y sociales que los protejan y disponer de espacios donde puedan desarrollarse.
Para Chirolías, uno de los mayores riesgos aparece cuando la frustración se transforma en desesperanza. En ese punto, advirtió sobre la pérdida de la idea colectiva de futuro que puede producirse durante las crisis sociales.
FUENTE: OesteBA.