La Dirección Provincial de Vialidad comenzó a ejecutar tareas de bacheo en el tramo que une Carlos Casares con Lincoln, una intervención que busca mejorar, al menos de manera provisoria, las condiciones de transitabilidad y seguridad de una ruta que desde hace años viene acumulando reclamos.
Los pozos y desniveles provocaron durante todo este tiempo numerosos inconvenientes para quienes circulan diariamente. Roturas de neumáticos, daños en vehículos y accidentes fueron parte de las consecuencias de una situación que se prolongó mucho más de lo previsto.
Una obra que debía estar terminada en 2023
La obra de repavimentación de la Ruta Provincial 50 tenía un plazo original de 365 días corridos, es decir, aproximadamente un año desde la firma del acta de inicio. Sin embargo, el proyecto quedó paralizado a mitad de su ejecución y los plazos terminaron desfasándose.
La intervención contemplaba la repavimentación de 44,9 kilómetros, desde la intersección con la Ruta Provincial 70 hasta el empalme con la Ruta Nacional 5, atravesando sectores vinculados a los partidos de Carlos Casares, 9 de Julio y Lincoln.
El proyecto original incluía mucho más que una simple reparación de pozos: contemplaba la carpeta de rodamiento, banquinas, alcantarillas, defensas vehiculares, refugios peatonales, dársenas y, especialmente, la señalización horizontal y vertical.
Precisamente, la ausencia de demarcación fue otro de los reclamos que este medio planteó públicamente.
Katopodis reconoció que la Ruta 50 necesita una intervención urgente
Durante su última visita a Carlos Casares, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, fue consultado por Casares On Line sobre la situación de la Ruta 50 y la obra que había quedado inconclusa.
En aquella oportunidad, el funcionario reconoció que había aproximadamente 50 kilómetros que requerían una intervención y aseguró que se estaba negociando con la empresa contratista para poder retomar los trabajos.
Katopodis había señalado que la intención era avanzar en las negociaciones durante los primeros meses del año y que, si se lograban cerrar los acuerdos correspondientes, las máquinas podrían regresar durante el segundo semestre. El ministro también reconoció las dificultades presupuestarias y explicó que la Provincia debía avanzar “paso a paso” en la renegociación de distintos contratos. Mientras tanto, la ruta siguió deteriorándose.
El problema de la señalización: manejar de noche, con niebla y sin referencias
Uno de los puntos más preocupantes planteados durante aquella recorrida fue la falta de señalización. La consulta de este medio fue concreta: ¿qué ocurre con la demarcación de la ruta mientras se espera la terminación definitiva de la obra? La respuesta dejó expuesta otra de las dificultades que enfrentan quienes circulan por la traza.
La última carpeta y la señalización horizontal definitiva están vinculadas a la finalización de determinadas etapas de la obra. Sin embargo, mientras eso ocurre, los conductores deben transitar por sectores donde prácticamente no existen referencias visibles, una situación especialmente peligrosa durante la noche o bajo condiciones de niebla.
Desde el Municipio se explicó entonces que colocar una demarcación definitiva antes de ejecutar la última carpeta podría implicar realizar dos veces el mismo trabajo. El planteo puede ser técnicamente entendible, pero para quienes transitan diariamente la ruta la prioridad es otra: poder circular con seguridad mientras se espera que la obra se termine.
Ahora aparecen los bacheos
En este contexto, Vialidad Provincial informó que está realizando trabajos de bacheo sobre la Ruta Provincial 50. Según se comunicó oficialmente, las tareas comprenden la reparación de sectores deteriorados de la calzada y tienen como objetivo mejorar las condiciones de transitabilidad y seguridad vial.
Desde el Municipio destacaron la importancia de la intervención y agradecieron al administrador general de Vialidad Provincial, Roberto “Roni” Caggiano, y al ministro Gabriel Katopodis.
La pregunta que queda planteada es por qué una ruta que debía ser sometida a una repavimentación integral terminó necesitando, antes de su conclusión, una intervención de emergencia para tapar los pozos que se multiplicaron sobre la calzada.
FUENTE: Casares Online