En julio de 2026, el consumo masivo en Argentina mostró una desaceleración en su caída anual, con una baja de 2,6% respecto al mismo mes de 2025, acumulando en los primeros siete meses del año un descenso del 2,9%, según un informe de la consultora Scentia. Sin embargo, al comparar con junio, se observó un crecimiento mensual del 4,2%.
El desempeño por canales fue dispar: los supermercados retrocedieron un 0,6% interanual, los mayoristas un 0,5% y los autoservicios independientes un 1,2%.
En contraste, las farmacias crecieron un 2,7% y el comercio electrónico destacó con un fuerte aumento del 39,9%. Por otro lado, los almacenes y kioscos sufrieron una caída del 6,1%, posiblemente influida por la alta base de comparación del año anterior.
Respecto a las categorías de productos, las bebidas alcohólicas crecieron un 12,4% y las bebidas sin alcohol un 5,7%, mientras que la alimentación mostró un leve aumento del 0,4%.
En contraste, otros rubros como desayuno y merienda descendieron un 8,4%, higiene y cosmética bajó un 0,5%, limpieza del hogar cayó 6,5%, los productos impulsivos retrocedieron un 10,1% y los perecederos disminuyeron un 6,6%.
En el acumulado anual, la contracción fue generalizada con limpieza del hogar liderando la caída con un 7%, seguida por desayuno y merienda y perecederos con descensos del 5,8%.
Los productos impulsivos bajaron un 3,9%, higiene y cosmética un 2,6% y bebidas sin alcohol un 1,8%. La única categoría estable fue la alimentación, con una variación nula, mientras que las bebidas alcohólicas se destacaron con un crecimiento del 3,9% en el período.
La evolución mensual fue positiva en todos los canales. Supermercados de cadena aumentaron un 4,2%, autoservicios independientes un 3,6%, farmacias un 5,2%, el comercio electrónico un 6,3%, kioscos y tiendas un 4,6% y mayoristas un 5,3%.
Desde la consultora Scentia indicaron que “el comportamiento de las distintas categorías también muestra señales mixtas: se observan algunas canastas con variaciones positivas en todos los canales y signos de recuperación en otras, lo que podría anticipar una mejora gradual del consumo”.
Además, explicaron que si la inflación tiende a la baja y los salarios logran recuperarse, el consumo masivo podría ubicarse en una banda de entre -1% y +1%, acompañando la tendencia del Producto Bruto Interno (PBI) a la mitad de su velocidad.
FUENTE: La Nación.