La Libertad Avanza (LLA) comenzó a delinear su estrategia para las elecciones de 2027 con dos desafíos simultáneos: ampliar su armado político en la provincia de Buenos Aires y recomponer la relación con los aliados que le permitieron construir mayorías en el Senado. En territorio bonaerense, el oficialismo busca conformar una coalición que incluya al Pro, sectores de la UCR, partidos vecinalistas e intendentes, mientras que en la Cámara alta deberá volver a negociar con bloques provinciales que en las últimas semanas tomaron distancia de algunas iniciativas del Gobierno. El punto de inflexión lo marcó el tratamiento del proyecto de Inviolabilidad Privada, sin los capítulos sobre la venta de tierras a extranjeros ni las modificaciones a la ley de Manejo del Fuego.
Con miras a la elección que definirá al sucesor de Axel Kicillof, LLA trabaja sobre la posibilidad de una alianza amplia con el objetivo de reunir la mayor cantidad de votos posibles frente a un peronismo que el oficialismo espera que pueda competir unificado. Las reglas electorales bonaerenses, que establecen que la gobernación se define en una única vuelta, refuerzan la necesidad de sumar espacios opositores.
El entendimiento con el Pro aparece como el punto de partida del armado. Ambos sectores dan por hecho que competirán juntos en 2027, aunque todavía no están definidos ni el candidato a gobernador ni los acuerdos municipales. En cambio, la UCR, mantiene una posición más distante.
Dentro de LLA aparecen dos nombres como posibles candidatos a gobernador: Sebastián Pareja, presidente del partido en la provincia y dirigente cercano a Karina Milei, y Diego Santilli, actual jefe de Gabinete.
El objetivo de incorporar nuevos sectores también alcanza a dirigentes que hasta ahora mantuvieron distancia del acuerdo entre libertarios y macristas. Pablo Petrecca, intendente de Junín y actual senador bonaerense, considera que Pro y LLA por sí solos no alcanzan y plantea sumar radicales, vecinalistas y sectores del peronismo no alineados con el kirchnerismo. Entre los nombres mencionados aparecen Guillermo Britos, Gilberto Alegre y Julio Zamora.
Sin embargo, no todos los dirigentes opositores están dispuestos a integrarse. Los hermanos Santiago y Manuel Passaglia, de San Nicolás, confirmaron que en 2027 competirán por fuera de una eventual coalición entre LLA y Pro a través de su sello Hechos. Su intención es presentar candidatos en los 135 municipios y uno de los dos hermanos sería candidato a gobernador.
Los desafíos en el Senado
La dificultad para ampliar acuerdos no se limita a la provincia de Buenos Aires. En el Senado, LLA enfrenta un escenario que obliga al Gobierno a revisar el esquema de alianzas que le permitió aprobar iniciativas durante los primeros meses del año.
El principal episodio fue el tratamiento de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El oficialismo tuvo que retirar el capítulo referido a la extranjerización de tierras y, durante la sesión, resignar también la reforma de la ley de Manejo del Fuego por falta de votos. La situación expuso las dificultades para sostener una mayoría estable y volvió a mostrar el peso de los gobernadores y de los bloques provinciales en las negociaciones parlamentarias.
El peronismo aprovechó ese escenario para recuperar aliados entre senadores vinculados con gobernadores que habían acompañado al Gobierno en distintas votaciones. Entre ellos aparecen los mandatarios de Salta, Gustavo Sáenz; Tucumán, Osvaldo Jaldo; Catamarca, Raúl Jalil; Neuquén, Rolando Figueroa, y Misiones, Hugo Passalacqua.
La presidenta del bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, quedó ante el desafío de recomponer el denominado grupo de 44 legisladores que había permitido al Gobierno avanzar con iniciativas clave. Ese esquema estaba integrado por los 21 senadores de LLA, 10 radicales, tres del Pro, dos misioneros y representantes de distintos bloques provinciales.
El próximo desafío será la reforma electoral. LLA pretende eliminar las PASO para las elecciones de 2027, pero sectores de la UCR y Pro mantienen reparos a una modificación permanente del sistema. Ante la falta de consenso, dentro del oficialismo comenzó a tomar fuerza la posibilidad de suspender las primarias únicamente para 2027.
FUENTE: Diario El Día