El espacio Construir, liderado por el exintendente de Trenque Lauquen Miguel Fernández junto a la diputada provincial Alejandra Lordén, e integrado por militantes, intendentes y legisladores provinciales y nacionales, difundió un comunicado titulado "Construir desde las bases" en el que anuncia una decisión política: "no reconocer la legitimidad de la futura conducción de la Convención Provincial surgidas de un proceso que entendemos alejado de la voluntad real de los afiliados".
El espacio también integra al diputado provincial Valentín Miranda y a Maximiliano Suescun, intendente de Rauch y presidente del Foro de Intendentes Radicales bonaerense. En el plenario desarrollado en La Plata, quien habló en representación de Construir fue Martín Borrazás, secretario de gobierno de Trenque Lauquen y expresidente de la Juventud Radical bonaerense, quien afirmó: "Nosotros no vamos a legitimar esta nueva Convención y no vamos a participar", para luego agregar: "No debemos ir a alianzas que solo buscan satisfacer intereses de ciertos dirigentes. No vamos a permitir que le pongan el final al Radicalismo”.
El texto recuerda que "hace tan solo tres meses" el sector había apostado a "una integración para ordenar el partido y buscar recorrer un camino de fortalecimiento y unidad", pero acusa a quienes quedaron a cargo de conducir ese proceso de haber roto "esa apertura y unidad para volver a apostar a un partido chico y cada vez más alejado de la posibilidad de representar una opción de cara a la gente". El comunicado apunta directamente al sector interno: "Al acuerdo Lousteau-Abad no les simpatiza la posibilidad de que asomen nuevas voces en el radicalismo de la Provincia".
Construir se define como un "espacio integrado por militantes, intendentes y legisladores provinciales y nacionales" y sostiene que "el radicalismo se construye desde abajo hacia arriba", reivindicando el rol de "los concejales y consejeros escolares" a quienes señala como quienes "sostienen al partido aún en los momentos más difíciles" y "todos los días ponen la cara frente a sus comunidades".
En uno de los pasajes centrales, el documento afirma: "La UCR no tiene dueños. No pertenece a una mesa de dirigentes ni puede reducirse a acuerdos entre unos pocos. La Unión Cívica Radical pertenece a sus afiliados. No venimos a disputar un lugar dentro de un esquema agotado. Venimos a construir otro".
Sobre la búsqueda de legitimidad, el comunicado sostiene: "Nuestra legitimidad no va a surgir de una resolución de una mesa ni de un acuerdo entre dirigentes. La vamos a buscar donde siempre debió estar: en los militantes y afiliados radicales de toda la provincia de Buenos Aires, pero principalmente apostando a que el partido tenga personas que se animen a ser una opción en la Provincia".
El texto cierra con una definición de ruptura y con una promesa: "Desde CONSTRUIR no vamos a formar parte de una convención con los que NO apuestan a que el radicalismo tenga un proyecto propio. Nosotros seguiremos construyendo una alternativa propia con un proyecto bonaerense que no caiga en los populismos gobernantes de la provincia y el país".