En el predio fabril de L.C.A. SRL, el 29 de junio de 2026 se elaboró el queso semiduro más grande de Latinoamérica, que será exhibido y rematado por porciones en el marco de la Mega Expo del Centro Argentino (MECA) durante septiembre en Villa María. La pieza, presentada ante la prensa este jueves, pudo realizarse con el aporte de productores junto empresas de la región y tendrá un fin solidario.
Se trata de un queso gigante de 1.000 kilos que será rematado en el marco de MECA26, la gran exposición de la región centro de Córdoba, que se realizará del 3 al 6 de septiembre en la Sociedad Rural de Villa María. Se trata de una elaboración colectiva que comenzó con el aporte de 10 mil litros de leche que realizaron productores de la zona, con transporte gratuito. La manufactura de este queso, el más grande jamás logrado en Latinoamérica, fue posible gracias a la generosidad de la empresa L.C.A. SRL y sus productos Nueva Villa, de las familias Barrenechea y Cinta, que dispusieron recursos humanos y el de su planta, ubicada en Villa Nueva, durante varias horas en que se desarrolló la elaboración.
El bin (contenedor) para el molde fue aportado por la empresa La Raíz, los fermentos llegaron gracias a Alpha Química, la adecuación del molde fue tarea de Adrián Freytes, las telas suizas fueron aportadas por la empresa Insumos y Servicios SRL y la gente de Ucalac colaboró con la cobertura vinílica.
El equipo que elaboró la pieza y las empresas que colaboraron para lograr el objetivo fue encabezado por Sergio Chávez en la coordinación general, Alejandro Coria (diseño del queso y tina 1), Fabián Habegger (registros), Gustavo Cherubini (soporte técnico) y Nicolas Iparraguirre, quesero de LCA responsable de la organización y trabajo dentro de la fábrica y de la tina con un equipo de la planta láctea.
Sobre la elaboración
A los efectos de lograr un queso semiduro tipo Marbleb se pasteurizó la leche a 74ºC durante 20 segundos y se utilizaron dos tinas de 5.000 litros para la cocción y lirado de la leche. A una de esas tinas se le agregó un colorante con lo que el producto se presenta marmolado, y en general ha evolucionado en su sabor y textura.
A diferencia de otros quesos semiduros, en este caso se trabajó su producción mediante una cheddarización, es decir rompiendo el cuajo que se ha obtenido mediante adición de fermentos hasta que quede reducido a pequeños granos y agregándole sal en seco, directamente sobre los trozos de cuajada molida, ya que es imposible salar un queso gigante en un saladero. Los pequeños trozos tuvieron una ligera cocción a 38 °C antes de ser sometidos a un escurrido forzado mediante prensado mecánico con agregado de sal.
Toda la grana del queso fue colocada en un molde (bins) de un metro cúbico, con tela suiza en el interior. Allí se hizo el prensado y se le dio la forma que presenta actualmente, que es un cubo de un metro por un metro por un metro de alto.