En pleno centro de Nueve de Julio, sobre avenida Mitre entre Libertad y Robbio, la histórica “Casa Murillo” vuelve a ser motivo de conversación, esta vez no por su visible estado de deterioro, sino por una intervención artística que logró transformar, al menos por unos días, la mirada cotidiana de quienes pasan frente a un edificio que parece detenido en el tiempo.
El artista plástico local Miguel Malincónico tomó la iniciativa de intervenir el cerco de madera que rodea el frente del inmueble con un mural de temática mundialista, en una acción que combina arte, sensibilidad urbana y una lectura profunda del presente.
El edificio, que permanece desde hace tiempo desprolijo, abandonado y con signos evidentes de falta de mantenimiento, incluso con preocupación por el estado de algunos de sus balcones, fue cercado como medida de resguardo, pero ese mismo cerramiento terminó convirtiéndose en un lienzo inesperado.
Lejos de pasar inadvertido, el mural aporta color, dinamismo y una cuota de alegría en medio de un escenario que, para muchos vecinos, genera tristeza o incluso dolor al verlo diariamente en su estado actual.
La intervención, enmarcada en la disputa de la Copa del Mundo, introduce una postal distinta en un punto neurálgico de la ciudad, donde lo cotidiano se mezcla con la nostalgia de lo que fue y la esperanza de lo que podría volver a ser.
La obra de Malincónico no solo embellece el entorno inmediato, sino que también habilita una reflexión inevitable sobre el estado de conservación de inmuebles de valor histórico o simbólico en el casco urbano.
FUENTE: La Trocha Digital.