La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina dispuso una actualización integral del régimen vigente para actividades con organismos genéticamente modificados.
La medida responde a la necesidad de incorporar los últimos avances biotecnológicos, dotar de mayor previsibilidad a investigadores y empresas, y armonizar las normas existentes sobre bioseguridad y bioinsumos.
El nuevo esquema busca simplificar la gestión administrativa mediante la implementación de un Reglamento y un Formulario Único, estandarizando los requisitos para los proyectos de innovación.
La normativa regula tres procesos clave:
Quedan excluidas de esta regulación las actividades confinadas en laboratorios, cámaras de cría o bioterios.
Las solicitudes serán evaluadas por la Conabia y la Dirección Nacional de Bioeconomía bajo criterios técnicos transparentes y un análisis caso por caso. Como novedad, la resolución establece un plazo máximo de 90 días hábiles administrativos para la evaluación final de cada expediente.
Asimismo, la normativa refuerza las garantías de bienestar animal para todos los ensayos que involucren especies de uso agropecuario.
Con esta actualización, quedan derogadas las Resoluciones 5/2018 y 52/2019. El objetivo central es fomentar la transferencia de tecnología al campo, manteniendo estándares de bioseguridad que acompañen el crecimiento productivo y la innovación científica en el sector.
FUENTE: Noticias Agropecuarias.