Las estafas digitales continúan siendo una preocupación para numerosos vecinos de Pehuajó y, durante la jornada de ayer, se registraron nuevos episodios que volvieron a encender las alarmas sobre las modalidades utilizadas por delincuentes para obtener información personal y financiera de sus víctimas.
En esta oportunidad, una pareja de jóvenes dio a conocer una situación que vivieron recientemente, mientras intentaban concretar una venta a través de Marketplace, la plataforma de compra de Facebook.
Según explicaron, lograron advertir a tiempo las irregularidades y evitaron convertirse en víctimas de una maniobra fraudulenta. “Queremos que se difunda para que no vuelva a pasar”, expresaron al relatar lo ocurrido.
De acuerdo con el testimonio brindado, los jóvenes habían publicado un juego de sillas para su venta cuando una mujer manifestó interés en adquirirlas. La conversación comenzó de manera habitual mediante la red social, aunque posteriormente la operatoria derivó en una serie de contactos que despertaron sospechas.
Los afectados señalaron que, luego de intercambiar mensajes iniciales, intervino un hombre que continuó la comunicación a través de llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp.
Según indicaron, durante esos contactos se habrían utilizado formas de comunicación insistentes, e incluso intimidatorias, para intentar acelerar la operación.
La situación comenzó a resultar extraña cuando los supuestos compradores enviaron un comprobante de pago que presentaba inconsistencias. Además, los pasos que les solicitaban realizar para recibir la transferencia involucraban ingresos y operaciones dentro de la aplicación bancaria que no guardaban relación con una transferencia convencional.
Fue precisamente la detección de estas irregularidades lo que permitió que la pareja interrumpiera el proceso antes de concretar cualquier acción que pudiera comprometer sus cuentas o datos personales.
Tras lo sucedido, los jóvenes decidieron concurrir a una entidad bancaria para verificar si había existido algún tipo de afectación sobre sus cuentas o información financiera. Allí pudieron constatar que no se había producido ningún perjuicio económico ni acceso indebido a sus datos.
Asimismo, intentaron realizar una presentación en la dependencia policial local para dejar asentada la situación. Sin embargo, al no haberse consumado la estafa ni existir un daño concreto, no fue posible formalizar una denuncia vinculada al hecho.
Los vecinos remarcaron la importancia de compartir la experiencia para advertir a otras personas que utilizan plataformas digitales para comprar o vender productos, especialmente teniendo en cuenta que las modalidades de engaño continúan evolucionando y suelen aprovechar el desconocimiento o la confianza de las víctimas.