El expresidente Mauricio Macri participó hoy del Foro de Presidentes sobre Política y Democracia de la Universidad Austral y reivindicó los liderazgos tecnocráticos. Aunque respaldó el rumbo económico del Gobierno, sugirió que Javier Milei actúa como un “caudillo” y cuestionó la “intolerancia a la crítica” en la gestión libertaria.
Además, aseguró que el próximo paso exige de un método para “no meramente desarmar lo que no funciona”, sino construir a largo plazo.
En este sentido, destacó la experiencia en gestión de su partido, al que busca reposicionar, en parte, con recorridas por el interior del país para apuntalar su armado federal e impulsar nuevos liderazgos.
Mañana, el expresidente viajará a Mendoza en el marco de su gira “Próximo Paso” para reunir a dirigentes amarillos de la región cuyana y empezar a construir el proyecto de PRO rumbo a 2027.
“Creo que el próximo paso requiere otras cualidades que meramente desarmar lo que no funciona. Cuando vos como ingeniero tenés que hacer una casa, tenés que tirar los cimientos que están mal, pero también volver a construir”, sostuvo el expresidente, que aseguró que el próximo gobierno deberá mostrar mucho “coraje y tenacidad”, pero también capacidad de gestión y apego al método.
“El PRO tiene esas cualidades, sabe construir, cree en el método y forma dirigentes para que tengan ese método. Porque no existe solo hacer las cosas por voluntarismo. Hay que ponerle inteligencia”, continuó. En este contexto, reivindicó la importancia de construir equipos de trabajo que permitan marcarle los “errores” a los líderes y cuestionó al gobierno de Milei por su “intolerancia a la crítica”.
Es un planteo similar al que realizó la semana pasada, cuando encabezó un acto partidario en Olivos que nucleó a intendentes, legisladores y dirigentes amarillos de la provincia de Buenos Aires. Allí, Macri aseguró que Pro cuestionará aquellos aspectos del gobierno con los que no coincida. “Si PRO calla, lo que logramos es que el populismo avance un paso”, apuntó.
En otro tramo del acto, el expresidente afirmó que la Argentina debe superar las grietas y los liderazgos mesiánicos para poder desarrollarse y generar credibilidad. Según explicó, esa fue la lógica que primó a la hora de dar un paso al costado en 2023 y propiciar la interna entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta.
“Si quería romper ‘el kirchnerismo vs. el macrismo’ tenía que desarmar el macrismo y por eso propicie la interna”, sostuvo y lamentó que el electorado no acompañara su proyecto para “superar los personalismos” y “fuera de vuelta por el lado de un caudillo que los salve”.
“A la Argentina, el tema de los ‘ismos’ no nos hizo bien. Cuando se supone que hicimos una interna para que algo continúe, volvió a elegir un ismo. Fue de vuelta por el lado del caudillo que los salve”, sostuvo. Aunque no lo mencionó directamente, su mensaje fue interpretado como una crítica a la manera en que se presenta el líder de La Libertad Avanza (LLA). “Él se siente como un profeta”, había dicho más temprano.
En la previa de la charla que compartió con el expresidente de Uruguay Julio María Sanguinetti, Macri respondió a las acusaciones de Martín Menem. El titular de la Cámara de Diputados había considerado que una candidatura del titular de Pro dividiría a la derecha y sería funcional al kirchnerismo. “Preguntale a Cristina si favorecimos al kirchnerismo”, ironizó el exmandatario.
Hace meses que algunos dirigentes de Pro, como la legisladora porteña Laura Alonso y el diputado nacional Fernando De Andreis, activaron una suerte de “operativo clamor” por una nueva candidatura presidencial de Mauricio Macri.
FUENTE: La Nación.