A pocos días de su reelección como presidente de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), Fernando Storni analizó los objetivos que se plantea para su nueva gestión y habló también de las perspectivas del negocio de engorde a corral con el foco puesto en el futuro frente a las demandas del mercado local y de la exportación de la carne vacuna.
Storni estimo que “la ganadería intensiva argentina tiene excelentes perspectivas mirando hacia adelante, sobre todo cuando hablamos de carne de calidad y demanda en el mundo y, cuando se trata de carne terminada a granos, más allá del consumo doméstico que tenemos, vamos a continuar trabajando como una cámara muy activa”.
En ese sentido el presidente de la CAF, aseguró que “la ganadería intensiva tiene hoy una mirada más vanguardista, miramos y adquirimos más tecnología que antes, creo que tenemos desafíos interesantes para los próximos tiempos “.
Los acuerdos
El acuerdo UE – Mercosur, la cuota de EE.UU. y la re valorización en el mundo de las proteínas y los alimentos naturales son muy importantes, por eso: “Tenemos esta buena expectativa a pesar de los vaivenes que vivimos en Argentina, donde hay situaciones para acomodar y seguir trabajando para ser más competitivos y, como institución debemos buscar el mejor ambiente para el desarrollo de la actividad”.
De acuerdo con datos publicados por Senasa, al 1 de mayo los feedlots alojaban 2.040.000 vacunos, casi 6% más que un año atrás y el segundo registro más alto de la serie.
Con respecto a la composición de la hacienda encerada, en años anteriores los terneros representaban cerca del 45% de los ingresos del primer cuatrimestre, en 2026 esa participación cayó al 39%.
En contrapartida, aumentó el ingreso de novillitos y vaquillonas livianas, que pasaron a representar 44% de los ingresos, reflejando un perfil de encierre más orientado a animales recriados y de mayor peso.
Al mes de abril los feedlots mostraban un 70% de ocupación. Marzo fue un mes de bastante ocupación que junto a mayo y junio los períodos de engorde se estiran para alcanzar más kilos.
“Desde la segunda mitad del año pasado venimos viendo una mayor demanda por la tracción exportadora, incentivado por una relación de precios que te obliga a meter más kilos para buscar un resultado positivo, por eso tenemos una ocupación más alta”.
Desde la producción
Respecto de la actitud de los productores que venden su hacienda a los feedlots, Storni evaluó que “Con la mirada puesta sobre los mercados de exportación te obligan a enviar animales más pesados, pero también el consumo interno comienza a demandar más gordo y más ahora que no tenemos restricción con respecto al peso de faena y los animales para consumo son de 300 kg para arriba con una tendencia a alcanzar los 350 kilos”.
Hoy, al comprar animales para engordar: “Tenemos un precio de $6.000/kg, pero al venderlo te ofrecen $5.200/kg, Tenemos un resultado de inicio negativo, que nos obliga a buscar kilos para diluir el costo del kilo producido, que por suerte es un precio acotado que nos permite tener una rentabilidad de esos kilos”, agregó.
Con respecto a la posibilidad de hacer más carne sin la necesidad de aumentar el rodeo vacuno y si depende del precio del grano, Storni consideró que hoy “hay en el mercado doméstico, hay una aceptación de ir hacia animales más pesados, tampoco llegar a un animal de 600 kilos, como en EE.UU., creo que es una cuestión de tiempo, avanzando lentamente y ser cada más eficiente en la medida en que los precios lo permitan”.
“No vemos en las carnicerías un problema por entregar animales más pesados, esto evoluciona y vamos a ver un proceso de retención (de animales), sí las condiciones de la ganadería en general sigue siendo positiva y también vamos a ver algún grado de retención de hembras con un crecimiento de los stocks. Tenemos que aumentar nuestra producción con eficiencia en la cría para revertir los índices bajos de procreo y tasas de destete para alcanzar más kilos con animales más pesados”.
FUENTE: Noticias Agropecuarias.