Las jubiladas Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, quienes le vendieron a Manuel Adorni el departamento de Caballito en el que vive y aceptaron postergar el cobro de 200.000 dólares como parte de la operación, declararon este miércoles como testigos en la causa que investiga al jefe de Gabinete por presunto enriquecimiento ilícito.
Por otra parte, la fiscalía confirmó el viaje de Adorni y su familia a Aruba, una pequeña isla del Caribe situada frente a las costas de Venezuela. El periplo se extendió desde el 29 de diciembre de 2024 hasta el 10 de enero de 2025 y los pasajes, de acuerdo a una fuente judicial, fueron todos en primera clase.
Hasta ahora solo existía la sospecha de que Adorni había visitado el Caribe durante sus vacaciones de aquel verano. La Dirección Nacional de Migraciones no registraba el destino, sino un vuelo de ida a Perú y otro de vuelta de Ecuador, pero en aquel momento no había, como ahora, vuelos directos.
Los investigadores sumarán el viaje a la lista de erogaciones del jefe de Gabinete. Por estas horas, en la fiscalía trabajan para precisar los principales gastos realizados por Adorni en el Caribe, comenzando por la estadía en el hotel.
Con respecto a la compra del departamento en Caballito, las dos mujeres dijeron no recordar los detalles de la operación y coincidieron en señalar al hijo de una de ellas, Diego Martín Feijoo, como el principal responsable y ejecutor de la operatoria.
Según dejaron asentado hoy en sus respectivas declaraciones, las mujeres compraron el departamento -en mayo de 2025, por 200 mil dólares- con los ahorros que tenían y con la intención de hacer un negocio, siempre, coincidieron, asesoras por Feijoo, que trabaja en el rubro de la construcción.
La madre de Feijoo, Viegas, precisó ante el fiscal Gerardo Pollicita que tenía un total de 115 mil dólares ahorrados y declarados, y que pretendía hacer con el departamento una suerte de “pasamanos”, es decir, comprar, vender y obtener un rédito.
El jefe de Gabinete compró el departamento meses después, por un total de 230 mil dólares, pero en el medio las mujeres hicieron algunas remodelaciones profundas, como baño y cocina nuevas, por lo que los márgenes del presunto negocio quedaron en entredicho para los investigadores.
Aunque este no sea el objeto final de la investigación, sino los gastos del jefe de Gabinete, esta cadena de eventos dejó dudas en la fiscalía y la sospecha de que Adorni siempre pudo haber sido el destinatario final.
Sbabo llegó primera a los tribunales de Comodoro Py, temprano, poco después de las 7 de la mañana. El trámite de su declaración se extendió hasta casi las 11, cuando salió escoltada por efectivos de la Policía Federal y a la fiscalía de Pollicita ingresó Viegas.
Sbabo también sostuvo ante el fiscal que compró el departamento gracias a sus ahorros (alrededor de 100 mil dólares) y que no recordaba los detalles de la operación, la cual recayó en su totalidad sobre Feijoo, el hijo de Viegas.
La mujer afirmó que confiaba en Feijoo, que este conocía a Adorni y que además la había asesorado en otras operaciones inmobiliarias. A su turno, Viegas ratificó que conocía al jefe de Gabinete a través de sus nietos, que compartieron colegio con los hijos de Adorni.
Viegas también precisó que, tras la operatoria, Feijoo quedó a cargo de la venta del departamento de la familia Adorni en Parque Chacabuco. Es el departamento que Adorni hipotecó para comprar la casa en el country Indio Cua, el otro inmueble que adquirió desde que está en la función pública, hace dos años y cuatro meses.
Los préstamos
En el Registro de la Propiedad Inmueble consta que cada una de las jubiladas se convirtió en acreedora del 50% de un crédito hipotecario de 200.000 dólares con el que se concretó la operación del departamento en Caballito.
La compraventa, firmada en noviembre del año pasado, se registró por un valor total de 230.000 dólares, de los cuales Adorni pagó solo 30.000. Ese y otros gastos, como los 120 mil dólares con los que pagó la casa en el country o los 30 mil dólares con los que canceló una parte de una deuda, son los que están bajo el radar de la Justicia. Se suman a otros, menores, como viajes, honorarios o matrículas.
Para tener una foto más precisa de todos estos gastos, el fiscal pidió la semana pasada levantar el secreto fiscal y bancario de Adorni, medida que fue habilitada por el juez Ariel Lijo.
En la información recabada hasta ahora en la causa consta que Adorni obtuvo un préstamo de 100 mil dólares y la postergación de los 200 mil dólares para la compra del departamento, lo que explicaría solo el grueso de sus erogaciones.
Las jubiladas Sbabo y Viegas le habían comprado el departamento al exfutbolista Hugo Morales, quien confirmó la operación cuando declaró en la causa, ratificó el precio (200.000 dólares) y dijo que las jubiladas estuvieron siempre acompañadas por dos hombres, uno de los cuales sería Feijoo.
FUENTE: La Nación.