Los médicos de cabecera de PAMI iniciaron este lunes un paro nacional de 72 horas en reclamo por la caída de sus ingresos, con impacto directo en la provincia de Buenos Aires, mientras crece la tensión con el Gobierno y se advierte por un posible corte indefinido desde el miércoles si no hay respuestas.
La medida es impulsada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), que denunció un recorte del 52,5% en los honorarios y cuestionó la propuesta de pagar apenas $2.100 por consulta, lo que -afirman- representa la mitad de lo que venían percibiendo.
Desde el sector advirtieron que los “aranceles indignos”, sumados a deudas millonarias del sistema con los prestadores, están empujando a los médicos a abandonar las cartillas. En ese escenario, no descartan que, de sostenerse el conflicto, se produzcan renuncias masivas o que los profesionales se consideren despedidos.
Durante el paro se garantiza la atención de urgencias, bajo criterio profesional y conforme a la normativa vigente. Sin embargo, la atención primaria ya muestra fuertes limitaciones y el plan de lucha incluye un estado de alerta y movilización permanente. Si el miércoles 15 no hay acuerdo, el servicio podría quedar suspendido por tiempo indeterminado en todo el país.
Preocupación en Tandil
El conflicto ya tiene impacto en el interior bonaerense. Además de los problemas en ciudades como Olavarría, Azul y Bolívar, se suma una situación de fuerte preocupación en Tandil.
En ese último distrito, el Sistema Integrado de Salud Pública elevó una nota a la Comisión de Salud del Concejo Deliberante para expresar su preocupación por la situación que atraviesan los afiliados de PAMI en medio de la medida de fuerza.
En el documento, se solicitó la intervención de los concejales para que las autoridades competentes tomen conocimiento y se generen instancias de diálogo que permitan restablecer la atención.
Desde el sistema sanitario local advirtieron que la interrupción de servicios esenciales -como turnos, recetas y controles médicos- afecta directamente a miles de afiliados, en su mayoría adultos mayores.
También remarcaron que la falta de continuidad en los tratamientos expone a los pacientes a un escenario de mayor vulnerabilidad y repercute en sus entornos de cuidado.
Si bien reconocieron la legitimidad del reclamo de los profesionales, insistieron en la necesidad de encontrar soluciones urgentes que eviten profundizar el perjuicio.
La situación en la ciudad se ve agravada por la falta de designación de un director en la sede local de PAMI desde diciembre de 2025, lo que dificulta canalizar respuestas rápidas en el territorio.
Según indicaron, se realizaron gestiones junto al Ejecutivo municipal ante autoridades regionales, pero hasta el momento no hubo respuestas.
En tanto, en la localidad de Mercedes los médicos emitieron un duro comunicado dirigido a las autoridades de la Agencia local y la UGL XXXII de Luján, denunciando una situación de “abandono de persona institucionalizado” indica el sitio local Noticias Mercedinas.
“Estamos percibiendo aranceles indignos que, sumados a deudas millonarias del sistema con los prestadores, están empujando a los médicos a retirarse de las cartillas”, explicaron los profesionales.
En medio del conflicto, la senadora nacional Patricia Bullrich, dijo que el desfinanciamiento del PAMI está vinculado a la baja de impuestos impulsada por el Gobierno nacional. “Estos fueron meses difíciles… porque nosotros bajamos muchos impuestos”, sostuvo.
En ese marco, aseguró que se trata de una “situación muy muy temporal” y que el Ministerio de Economía trabaja en la regularización de los pagos adeudados.
Las declaraciones no lograron descomprimir el conflicto y, por el contrario, reforzaron el malestar entre los profesionales, que reclaman soluciones inmediatas para recomponer los ingresos y garantizar la continuidad de la atención a los afiliados.
FUENTE: Infocielo.