Mientras en las inmediaciones del Congreso se desplegaba un fuerte operativo de seguridad, con 129 diputados sentados en sus bancas, se puso en marcha la sesión en la que el oficialismo y aliados buscan sancionar la reforma a la ley de Glaciares.
Se trata de la iniciativa que ya cuenta con la aprobación del Senado y que le da la potestad a las provincias para definir las zonas periglaciares.
El acompañamiento del PRO, la UCR y de fuerzas provinciales, en su mayoría provenientes de zonas mineras, fueron decisivas para la puesta en marcha del debate.
Pasadas las 15, arrancó la sesión en Diputados que tiene como único tema la reforma a la Ley de Glaciares.
El proyecto, que genera fuerte resistencia en la sociedad civil y en agrupaciones ambientalistas, propone redefinir el alcance de las zonas protegidas, al limitar la tutela ambiental a aquellos cuerpos de hielo que acrediten una función hídrica efectiva. Además, transfiere a las provincias una mayor capacidad para determinar qué áreas quedan resguardadas.
La sesión para avanzar con el proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei (y avalado por las provincias mineras) inició gracias a que el PRO y la UCR, además de las siguientes fuerzas provinciales dieran quorum: Elijo Catamarca, Innovación Federal (Salta y Misiones), Independencia (Tucumán), Producción y Trabajo (San Juan) dijeran "presente".
Asimismo, fueron clave para alcanzar el quórum de 129 los diputados Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), José Luis Garrido (Por Santa Cruz) junto con los integrantes de Unidos Jorge Rizotti (Jujuy), Ignacio García Aresca y Alejandra Torres (Córdoba), además de José Núñez y Gisela Scaglia (Santa Fe).
En cambio, ya se expresaron en contra del texto (y no dieron quorum) el bloque de Unión por la Patria, el FIT, la Coalición Cívica, el Socialismo y algunos de los integrantes de Unidos, como el exgobernador de Córdoba Juan Schiaretti y su coprovinciano, Carlos Gutiérrez.
FUENTE: Ámbito.