A casi tres meses de las primeras advertencias, el proceso que comenzaba a insinuarse en el Parque General San Martín de Nueve de Julio hoy muestra su cara más crítica.
La proliferación de algas avanzó de manera sostenida y el espejo de agua ya se encuentra cubierto en aproximadamente un 75%, con una densa capa verde que domina gran parte de la superficie.
Lo que a comienzos del verano era apenas una coloración incipiente, se transformó en una masa compacta y visible que se extiende especialmente sobre los márgenes, formando acumulaciones que alteran de manera notoria el paisaje habitual del parque. Los conocidos “repollitos de agua” se multiplicaron con rapidez y hoy son protagonistas absolutos de la escena.
Aunque se trata de un fenómeno natural, el agravamiento deja nuevamente en evidencia la incidencia de factores externos.
La presencia de residuos flotantes y otros elementos contaminantes contribuyó a acelerar el proceso, generando un entorno propicio para su expansión y profundizando el deterioro del lugar.
El cuadro actual confirma ampliamente lo que ya se había advertido semanas atrás, pero con un impacto mucho mayor.
Según especialistas, la magnitud alcanzada refuerza la necesidad de medidas urgentes, tanto en tareas de limpieza como en controles permanentes, para evitar que la cobertura total del lago se convierta en el próximo escenario.
FUENTE: La Trocha Digital.