Durante el tercer mes de 2026, las transferencias automáticas de recursos del Estado Nacional hacia las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) experimentaron una nueva retracción en términos reales.
De acuerdo con el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), los envíos totales alcanzaron los $5.050.838 millones, lo que representa una caída del 4,3% al descontar el efecto de la inflación.
El reporte destaca que esta baja se produce a pesar de un incremento nominal del 26,4% respecto al mismo mes del año anterior, cuando se enviaron $3.995.000 millones.
La persistencia del proceso inflacionario -estimado en un 3% para marzo en el análisis- terminó por licuar el poder adquisitivo de los fondos transferidos.
La contracción de los recursos distribuidos por coparticipación neta, que excluye leyes especiales y compensaciones, fue aún más profunda que la del consolidado total, alcanzando un descenso real del 7,4%.
El informe atribuye este fenómeno principalmente al desempeño de los dos pilares del sistema tributario argentino: el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que en conjunto representan aproximadamente el 94% de la masa coparticipable neta.
En el caso del Impuesto a las Ganancias, la recaudación registró una disminución real interanual del 12,7%. A su vez, el informe explica que en este resultado “influyó el cambio de administración tributaria originado en la modificación del esquema de anticipos de las empresas”.
El nuevo esquema, implementado desde el año pasado, contempla 9 anticipos del 11,11% en lugar de los 10 tradicionales. Esto provocó que en marzo de 2026 no se registraran ingresos por anticipos de aquellas empresas que cerraron su balance en diciembre, a diferencia de lo ocurrido en marzo de 2025.
Por otro lado, el IVA mostró una variación negativa del 4% en términos reales. Aunque se trata de una cifra deficitaria, representa una desaceleración de la caída respecto a los meses previos: “en marzo se redujo la baja interanual real significativa que se dio en los primero dos meses del año, cuando, principalmente por el IVA DGA (Aduanas) la recaudación total de IVA cayó 12% y 13% respectivamente”.
En conjunto, la recaudación de ambos tributos encadenó su tercer mes consecutivo de reducción real, con una baja del 7,2% en marzo.
Ganadores y perdedores
El análisis por provincias revela una marcada disparidad en el impacto de la caída de recursos. Salta, que recibió $195.244 millones, se destacó como la única jurisdicción del país que logró una variación positiva en sus ingresos reales, con un leve incremento del 0,4 por ciento.
En el extremo opuesto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) fue la más perjudicada, con un descenso real de sus recursos del 7,2% (recibió $108.760 millones).
Esta brecha de 7,6 puntos porcentuales entre la jurisdicción que más subió y la que más bajó se explica, según el informe, por la composición de los envíos. Mientras que la coparticipación neta cayó, los fondos destinados a leyes especiales y compensaciones aumentaron un 36% real interanual.
Jurisdicciones como Salta, Buenos Aires y Catamarca tuvieron un mejor desempeño relativo gracias a que poseen una mayor participación en estos componentes que crecieron.
En contraste, “en CABA, Tucumán y La Rioja, el mayor descenso relativo se explica por una menor participación en leyes especiales y compensaciones”, explica el informe.
Entre los distritos con mayor peso en el reparto, la provincia de Buenos Aires recibió $1.183.104 millones, lo que representó un descenso del 1,8%, mientras que Santa Fe y Córdoba registraron caídas más pronunciadas del 6,0% y 6,1% respectivamente.
Otros casos relevantes por la magnitud de su retroceso fueron Tucumán, con una baja del 6,3%, y Entre Ríos, que percibió $228.369 millones con una variación negativa del 5,7% real.
Por su parte, Catamarca logró amortiguar la caída con una baja del 2,7%, ubicándose entre las menos afectadas de marzo junto a provincias como Neuquén y Chubut, ambas con un descenso del 3,9%.
FUENTE: Infobae.