El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dispuso la eliminación de la exigencia de habilitaciones provinciales y municipales en diversos trámites administrativos, con el objetivo de simplificar procesos y reducir la carga burocrática sobre el sector agroalimentario, una medida que quedó formalizada mediante una resolución publicada este viernes en el Boletín Oficial, que se inscribe dentro de la política de desregulación impulsada por el Gobierno nacional.
Es preciso mencionar que, la decisión implica una modificación profunda en el esquema de requisitos que debían cumplir productores, establecimientos y operadores vinculados a la actividad agropecuaria, sanitaria y comercial, dado que hasta ahora era obligatorio acreditar ante el SENASA permisos otorgados por autoridades locales para avanzar en gestiones, una práctica que, según se argumenta en la norma, generaba “duplicaciones y dificultades operativas”.
En ese sentido, desde el SENASA explicaron que la medida apunta a eliminar la superposición de documentación, ya que la coexistencia de exigencias nacionales y locales “derivaba en trámites más complejos y costosos” para los productores agropecuarios, sobre todo por la diversidad de criterios aplicados por provincias y municipios, lo que, de acuerdo a lo expuesto por el Gobierno nacional, dificultaba la estandarización de procedimientos y ralentizaba la operatoria del sector.
Entre los cambios más relevantes, la resolución firmada por María Beatriz Giraudo Gaviglio suprime la obligación de presentar habilitaciones locales en una serie de trámites específicos, entre ellos los vinculados al diagnóstico de anemia infecciosa equina, certificaciones sanitarias establecimientos porcinos, tratamientos fitosanitarios de embalajes de madera, habilitación de terminales de carga, registros de establecimientos avícolas, predios feriales y productos veterinarios, lo que configura un alcance amplio dentro del entramado regulatorio vigente.
Asimismo, la nueva normativa del SENASA introduce modificaciones puntuales en determinados procedimientos con el objetivo de simplificar aún más las exigencias, como ocurre en el caso de los establecimientos porcinos, donde se limita el requisito a la inscripción en el Renspa, mientras que en el caso de las terminales de carga se establecen nuevas condiciones vinculadas a la acreditación de constancias relacionadas con el régimen aduanero, reemplazando así requisitos previos considerados redundantes.
FUENTE: Diputados bonaerenses.