Con la simbología tradicional amarilla, globos multicolores incluidos y música de Tan Biónica y Airbag, el expresidente Mauricio Macri encabezó un acto en Parque Norte para relanzar al PRO y diferenciarlo de LLA frente a más de 3000 dirigentes. Aunque evitó dar una definición electoral de cara al 2027 o ratificar que el partido tendrá candidatos propios, señaló: “Somos el próximo paso”.
“Aprendimos que la mejor manera de derrotar al kirchnerismo es gobernando mejor, mejor que ellos, haciendo que el país crezca, que los argentinos crezcan junto con el país. Eso es lo que el PRO tiene para ofrecer: gestión, trabajo, ideas, futuro, una voz propia para decir lo que se hace bien, lo que se hace mal y lo que no se tiene que hacer. Y no somos un paso atrás, somos el próximo paso, el que consolida lo que se logró“, sostuvo en su discurso de cierre.
En su mensaje, que duró poco más de 18 minutos, el expresidente planteó: “El PRO no viene a cuestionar el rumbo, señores. Viene a completarlo. Ustedes me conocen hace mucho y eso me permito decir a muchos de los que habitan en este país. Y eso me permite decirles que estén tranquilos. El PRO jamás va a ser un obstáculo al cambio. Y quiero ser muy claro: no vamos a hacer oposición, no vamos a boicotear ninguna ley que haga bien al país, no vamos a darle ninguna excusa al populismo para volver. Eso no va a pasar nunca. No va a pasar nunca”.
Sin embargo, hizo una pequeña crítica sobre la política económica del gobierno libertario. Al referirse al esfuerzo de la sociedad, indicó: “Hablo de esos argentinos que aguantaron y aguantan el costo del cambio, como los precios que suben, los servicios más caros, la plata que no alcanza. Ellos son la única razón por la cual todos nosotros hoy estamos acá”.
En esta línea, reconoció que existen diferencias con el gobierno nacional, pero insistió en que la prioridad es el proceso de cambio. “¿Coincidimos en todo con este gobierno? No. Claro que no. Tenemos diferencias y las hemos expresado, y las vamos a expresar cada vez que haga falta. Pero nuestra prioridad fue y va a ser el cambio”, subrayó.
En ese sentido, aclaró: “En estos años hicimos algo casi inédito, que nunca pasa en la política argentina: apoyar a un gobierno sin ser gobierno y sin pedir nada a cambio”. Reiteró que el objetivo fue “sacar al kirchnerismo del poder y a la Argentina de la decadencia”. Luego, reconoció como un avance logrado por la gestión de LLA el equilibrio fiscal: “Es un logro histórico, la estabilización era indispensable”. Pero aclaró: “Hay una diferencia enorme entre estabilizar y construir, entre parar la caída y empezar a subir, entre el primer paso y el próximo paso”.
“Cuando uno construye una casa, el primer paso es demoler lo que estaba mal. Pero si la obra se detiene ahí, no tenés una casa nueva, tenés un terreno vacío. Y los argentinos necesitan una casa”, ejemplificó.
Por otro lado, aseguró que el próximo paso es convertir la estabilidad en progreso real. “Y eso no se va a hacer solo. Eso requiere inversión, requiere infraestructura, requiere un Estado pequeño y barato, pero que funcione”, detalló, y planteó como meta que “la familia que llega a fin de mes empiece a sentir que su vida mejora, no solo que dejó de empeorar”.
Por último, destacó el rol que tuvo el PRO en sus 20 años de vida. “Vinimos a cambiar la política para transformar, y en todos los lugares donde gobernamos los argentinos viven mejor”, afirmó.
Y agregó: “El cambio empezó en 2015 de la mano del PRO y de las millones de personas que se animaron a apoyarnos”, recordó en relación al triunfo electoral en los comicios presidenciales y destacó que tras la interrupción de ese proceso en 2019, en 2023 “los argentinos hicieron algo que pocos pueblos tienen el coraje de hacer: eligieron terminar con décadas de populismo y decadencia”.
FUENTE: Infobae / Clarín.