A partir de esta semana, todas las carnicerías del partido de Nueve de Julio deberán capacitarse para la obtención de un certificado que acredite la formación de su personal en el manejo seguro y correcto de la carne.
La iniciativa surge a partir de una ordenanza que viene desarrollándose desde hace varios años y que se enmarca en el programa “Carnicerías Seguras y Saludables”, promovido por el Ministerio de Desarrollo Productivo, el INAL y RENAPRA.
La directora de Bromatología, Guadalupe D’Acunto, explicó que esta formación específica se suma al curso nacional obligatorio de manipulación de alimentos, y busca cubrir aspectos técnicos que el personal de carnicerías necesita reforzar.
"Se generó evidencia a partir de muestreos de productos que elaboraban las carnicerías. Algunas mostraron buenos resultados, otras necesitaron refuerzos en técnicas específicas”, señaló.
La capacitación, de 15 horas, se dictará en el Instituto Experimental de Tecnología Alimentaria (ISETA) en horarios que no interfieran con la atención al público: los cursos se realizan a primera hora de la tarde, dos días por semana, hasta completar la formación y rendir el examen.
La formación abarca desde el desposte hasta la presentación final del producto, incluyendo aspectos microbiológicos y buenas prácticas en higiene y manipulación.
“Este curso no es solo para el carnicero, sino para todo el personal que manipula alimentos, como quienes realizan el desposte o preparan milanesas”, aclaró D’Acunto.
La iniciativa prevé la realización de dos capacitaciones gratuitas anuales, la primera en marzo y la segunda durante las vacaciones de invierno.
La funcionaria destacó que la capacitación también tendrá modalidad virtual para facilitar la participación de trabajadores de las localidades del partido.
Asimismo, indicó que el programa busca consolidarse a largo plazo, convirtiéndose en una especie de “escuela de carniceros” para mejorar la calidad y seguridad de los productos cárnicos.
D’Acunto resaltó además que estas acciones se complementan con inspecciones periódicas y muestreos de productos e insumos, garantizando que se cumplan los estándares de higiene y calidad. “El objetivo es que el consumidor también sea un inspector, capaz de identificar y exigir buenas prácticas”, concluyó.
FUENTE: Cadena Nueve.