“Argentina es un excelente caso de negocios”, dijo el presidente Javier Milei al hablar en Nueva York en la apertura de la “Argentina Week” que busca atraer a inversores al país. Apenas segundos antes había dedicado gran parte de su discurso a atacar a dos empresarios argentinos.
En una alocución que comenzó con una cadencia llamativamente lenta, Milei repitió su defensa irrestricta del “capitalismo de libre empresa”, para luego levantar un poco el tono. Allí el mandatario lanzó: “Tuve enfrentamientos con Paolo Rocca, con Javier Madanes Quintanilla y el sector textil”. Calificó a ambos como “empresarios prebendarios” y “corruptos”.
Dijo que con el cierre de Fate, Majdanes Quintanilla intentó extorsionar a su gobierno para mantener barreras arancelarias. “Nos tiró los 920 trabajadores a la calle”, afirmó.
Sin embargo, minimizó el impacto de esos y otros despidos. “Lo que va a ocurrir es que ahora las personas van a poder ahorrar 300 y lo van a poder gastar en el resto de los bienes de la economía”, consideró y repitió que “los empleos se van a crear en otro sector”.
Luego, el Presidente abundó en la habitual autocelebración de los supuestos éxitos de su gobierno, como la salida de millones de personas de la pobreza. “Estábamos camino a ser Cuba con escala en Venezuela”, dijo.
Milei y la guerra contra Irán
Ayer Milei habló en la universidad Yeshiva y comprometió al país en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Dijo que el país persa no le cae “simpático”, porque “nos han metido dos bombas”.
“Como argentino Irán no me cae simpático porque nos han metido dos bombas: una en la Amia y otra en la embajada de Israel. Por lo tanto, digamos, son nuestros enemigos, pero además tengo una alianza estratégica con EEUU e Israel”, explicitó el Presidente ante estudiantes que lo aplaudían y vitoreaban.
En otro tramo de su discurso, el mandatario volvió a tomar postura en medio del conflicto bélico que desató Estados Unidos y aseguró: “vamos a ganar”. Por si todo eso fuera poco, completó que está “orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo“.
FUENTE: Página/12