La crisis industrial que atraviesa la provincia de Buenos Aires volvió a impactar de lleno en el Conurbano bonaerense con el cierre de una planta frigorífica en el distrito de Morón.
La Ganadera San Roque SA decidió poner fin a su actividad productiva y avanzó con el envío de telegramas de despido a 140 trabajadores, en un contexto económico que golpea a distintos sectores de la industria alimenticia.
La compañía ganadera comunicó la decisión a través de notificaciones enviadas a los empleados, donde explicó las razones que derivaron en el cierre definitivo del establecimiento.
En el texto, la firma que preside Claudio Javier Lusquiños señaló que la situación económica nacional y la apertura comercial alteraron las condiciones del negocio hasta volver inviable la continuidad de la producción.
En ese sentido, la empresa atribuyó la medida a los cambios registrados en el escenario económico durante los últimos meses.
Según indica la comunicación dirigida a los trabajadores, la apertura de importaciones y la caída del consumo interno terminaron por modificar las reglas del negocio y “tornaron inviable la continuidad de la producción”.
A través del mismo documento, el frigorífico confirmó el cierre de la actividad productiva en el establecimiento ubicado en Morón y ratificó su decisión de abandonar el negocio. “Procederemos al cierre definitivo del establecimiento por las causas invocadas”, confirmaron desde la empresa cárnica en la notificación que recibieron los empleados despedidos el pasado 27 de febrero.
Al mismo tiempo, la empresa que supo pertenecer durante décadas a la familia Lezzi informó que pondrá a disposición del personal desvinculado la liquidación final conforme a la normativa vigente.
Asimismo, las autoridades del frigorífico anticiparon que entregarán los certificados laborales contemplados en el artículo 80 de la Ley de Contrato de Trabajo dentro de los plazos establecidos.
FUENTE: Diputados bonaerenses.