A tan solo una semana del primer ataque que conmocionó a la comunidad educativa, la Escuela N°7 fue blanco de un nuevo y violento episodio de vandalismo.
La alarma del establecimiento se activó a las 12:30 de la madrugada de este jueves, alertando sobre la presencia de intrusos en el edificio.
El hecho genera enorme indignación en la ciudad, ya que ocurre apenas días después de que la Justicia dispusiera la libertad de los jóvenes de 17 y 19 años que habían sido aprehendidos por la Policía con los elementos robados en la intrusión anterior.
Lejos de buscar sustraer objetos de valor, en esta oportunidad el accionar pareció ser puramente destructivo y burlón. Los responsables se encargaron de arruinar el esfuerzo que el personal había realizado para reacondicionar el lugar: desparramaron todos los papeles y materiales didácticos que los docentes tenían celosamente organizados para el inminente inicio del ciclo lectivo.
Además, volvieron a realizar pintadas en los pupitres y derramaron plasticola sobre los pisos que el equipo de limpieza había dejado en condiciones durante la semana.
El nivel de ensañamiento también afectó la asistencia social que brinda la institución, ya que los módulos alimentarios destinados a las familias fueron severamente dañados tras arrojar los maples de huevos contra el suelo y desparramar los litros de leche.
Como corolario, los autores del ataque decidieron dejar una firma a modo de provocación directa hacia las autoridades e investigadores, escribiendo en los bancos las frases "Los Black otra vez" y "soy yo, no busquen", evidenciando una total impunidad frente a los hechos.
FUENTE: BragadoTV.