Con el objetivo de acelerar obras de mantenimiento y recuperar la red de trenes de pasajeros antes de avanzar con su privatización, el Gobierno nacional extendió este viernes por otros dos años, hasta junio de 2028, la emergencia pública en materia ferroviaria.
Lo hizo mediante la resolución 12 de la Secretaría de Transporte, publicada en el Boletín Oficial con la firma del titular del área Fernando Herrmann. “La extensión de la emergencia permitirá mantener herramientas excepcionales de gestión, continuando con la reorganización del sistema ferroviario orientada a su eficientización y futura privatización, conforme a los lineamientos definidos por el Gobierno”, plantearon.
La decisión se produce cuatro meses antes de que venciera el plazo original del régimen de emergencia, dictado en junio de 2024 tras un choque de trenes en la línea San Martín a la altura de la estación Palermo. Allí, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) había indicado una situación estructural de deterioro generalizado en materia de infraestructura, material rodante, programación de inversiones, sostenibilidad presupuestaria y niveles de servicio.
La prórroga, se justificó, en la necesidad de tener mayor previsibilidad y seguridad jurídica para darle continuidad a las “acciones en curso”, que incluyen obras en las líneas del Área Metropolitana (AMBA) y de cargas de jurisdicción nacional.
Obras prioritarias
En el marco de ese plan, están en ejecución las 226 obras prioritarias y de las más de 60 acciones estratégicas diseñadas, orientadas a mejorar el estado de las vías, el material rodante, el señalamiento, la infraestructura eléctrica y la mitigación de riesgos operativos.
Para eso, distribuye los fondos en 31% para obras en vías y puentes; otro 27% a la compra y reparación de material rodante, repuestos para mantenimientos pesados y a la modernización y ampliación de talleres ferroviarios; 26% a obras de señalamiento; 7% a obras estratégicas de infraestructura; 5% a obras eléctricas y el resto a otras intervenciones vinculadas a infraestructura deteriorada y a la mitigación de riesgos operativos.
Además, dijeron desde Transporte, se avanzó en la recuperación de infraestructura con más de 100 años de antigüedad, la renovación de más de 40 kilómetros de vías, la instalación de nuevas señales y la implementación total del sistema de frenado automático en líneas de trenes del AMBA.
Entre otras medidas, también se impulsaron inversiones en material rodante y repuestos entre ellos la compra de tres locomotoras, 43 triplas diésel (150 coches de pasajeros), repuestos para más de 500 coches eléctricos y la modernización de instalaciones técnicas, con el objetivo de reducir fallas, demoras y cancelaciones en el servicio.
FUENTE: Infocielo.