Desde la medianoche rige el paro general de 24 horas convocado por la CGT en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que será tratada hoy en la Cámara de Diputados. A la medida también se sumaron varios gremios vinculados al transporte, bancos y comercios.
En ese marco, el cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, aseguró que la huelga nacional registró un nivel de adhesión “importantísimo” y la interpretó como una señal contundente frente al proyecto de reforma laboral promovido por el Gobierno.
En contraposición, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuestionó con dureza la medida de fuerza y afirmó que perjudicó a los trabajadores que intentaron asistir a sus empleos. “Es bastante perverso, porque en definitiva, si te cortan el medio de transporte, por más ganas que tengas de ir a trabajar, no podés hacerlo”, sostuvo durante una entrevista.
En tanto, Sola, quien también encabeza el Sindicato del Seguro, aseguró que “el acatamiento es importantísimo, ya desde ayer a las 10 de la noche los sectores fabriles con turnos nocturnos empezaron a dejar sus puestos de trabajo”, en diálogo radial.
El dirigente remarcó que la decisión de los trabajadores reflejó un respaldo claro a las resoluciones adoptadas por las organizaciones sindicales y subrayó que la protesta comenzó a sentirse incluso antes del inicio formal de la jornada de paro.
Consultado por el nivel de acompañamiento de la UTA y el impacto que la falta de transporte pudo generar en quienes quisieron concurrir a sus empleos, Sola sostuvo que los colectiveros “tienen derecho a expresarse también, y esa adhesión es un apoyo y una unidad de concepción”.
Para el referente sindical, el paro evidenció una postura compartida frente a lo que definió como un proceso de deterioro productivo. En ese sentido, señaló que el acompañamiento a la medida significó “un enorme rechazo a la destrucción del tejido productivo que se está haciendo desde hace dos años y que cada vez tiene mayor profundidad”.
Sola también se refirió a la situación de la empresa de neumáticos FATE, que anunció su cierre, y afirmó que ese episodio representó apenas una parte de un problema más amplio.
Según expresó, se trató de “solo la punta del iceberg de 300.000 puestos de trabajo formales que se han caído” desde la asunción de Javier Milei.
FUENTE: Ámbito / Infobae.