

Fue un fin de semana largo con sonrisas para los productores agropecuarios de varias zonas del país, pero fundamentalmente de la zona núcleo.
Hubo lluvias abundantes en todo el norte de Buenos Aires, centro y sur de Santa Fe, parte de Entre Ríos y sudeste de Córdoba, que devolvieron la esperanza ante la preocupación que venía generando la falta de agua y que comenzaba a ser una preocupación para el final de la campaña fina y comienzo de la gruesa.
Cabe recordar que, la semana pasada, ya habían llegado amplios caudales de precipitaciones a otras regiones agrícolas, pero que habían esquivado a la zona núcleo.